La creación audiovisual está continuamente creciendo, pero la mayor parte de los trabajos que realizo no pueden mostrarse sin su parte escénica. O al menos no de la forma más adecuada, ya que no serían disfrutados tal y como están concebidos. Otros de ellos son simplemente audiovisuales. Puedes sentarte, verlos y escucharlos, pero en mayor o menor medida todos tienen una dimensión escénica, una conexión con la realidad que les convierte en piezas que buscan una respuesta, una comunicación con el espectador para cerrar un círculo que va tejiendo espirales hasta redondear al abismo, el hueco que todos llevamos dentro.